Punto de partida
La inteligencia artificial no es una herramienta neutral. Cambia cómo se trabaja, cómo se comunica y cómo se produce conocimiento. En una fundación que investiga sobre territorio, comunidades y datos, esa transformación exige posicionamiento.
Usamos IA para lo que hace bien: cálculo, análisis, síntesis, prototipado. No la usamos para aquello que solo las personas pueden hacer con legitimidad —dar testimonio, mirar un paisaje, decidir sobre otras personas, decir a los demás lo que pensamos.
Esta declaración dice en qué casos sí, en qué casos no, y cómo lo contamos.
1. Dónde sí
Usamos IA para tareas técnicas y de apoyo al trabajo profesional:
- Análisis y limpieza de datasets públicos (IGE, INE, Eurostat, MITECO, PEPAC, indicadores de la PAC).
- Redacción asistida, traducción entre gallego y castellano, revisión gramatical.
- Programación, prototipado, desarrollo de visualizaciones y cartografía interactiva.
- Investigación documental preliminar y síntesis de corpus textuales amplios.
- Automatización de tareas administrativas internas.
En estos usos, la IA es un intermediario técnico. El criterio, el análisis interpretativo y la decisión final son humanos y trazables.
2. Dónde no
Hay fronteras que no cruzamos.
No generamos imágenes que intenten pasar por fotografía. Cuando podemos fotografiar un paisaje, una persona, una iniciativa, la fotografiamos. Las imágenes generadas con IA que publicamos son ilustraciones explícitas, alteraciones evidentes o representaciones esquemáticas. Nunca simulaciones de la realidad gallega.
No sustituimos voces. Los testimonios que recogemos vienen de personas identificadas y verificadas. Nunca sintetizamos la voz de alguien ni le atribuimos palabras que no dijo. Podemos emplear locución sintética para narración de apoyo —la voz que lee una entradilla o pone contexto— pero nunca para el protagonista de una historia. La palabra viva es humana.
No delegamos decisiones. La valoración de iniciativas para nuestros programas, la asignación de recursos, el criterio editorial de nuestras publicaciones, la selección de colaboradores —son decisiones humanas, argumentadas y verificables.
No presentamos como reales los datos generados. En el trabajo intermedio con datos técnicos podemos usar IA para interpolaciones, proyecciones o datos sintéticos de prueba. Todo lo que publicamos como resultado está validado dentro de la estrategia analítica de la fundación.
3. Cómo lo señalamos
No mencionamos la IA como parte del proceso. No ponemos "código generado con IA" en un proyecto web, igual que no atribuimos autoría de código a la persona que lo programó. La herramienta no es la autora.
Sí señalamos la IA cuando el resultado es significativo y protagónico. Una ilustración generada con IA lleva su etiqueta. Un vídeo con locución sintética lo indica. Si algún día decidiéramos publicar un análisis donde el modelo hiciera el trabajo interpretativo —algo que hoy no hacemos— habría que declararlo explícitamente.
4. Herramientas
Trabajamos principalmente con Anthropic (Claude) a través de una cuenta institucional como fundación sin ánimo de lucro. Los elegimos porque su orientación hacia la seguridad, la interpretabilidad y el uso responsable de la tecnología enlaza con nuestros valores.
Cuando usamos otras herramientas, priorizamos aquellas que compartan ese alineamiento —proveedores con políticas claras de no retención, transparencia sobre los datos de entrenamiento, y compromiso público con marcos éticos verificables. Les aplicamos los mismos criterios: privacidad, propiedad intelectual, respeto por los derechos de las personas cuya información puede llegar a esas plataformas.
No introducimos en herramientas de IA información personal identificable, testimonios de personas entrevistadas, ni documentación institucional confidencial sin las garantías contractuales adecuadas.
5. Colaboradores y contratistas
Quien produce materiales para la fundación —profesionales externos, colaboradores, entidades contratadas— conoce esta declaración y la aplica dentro de su trabajo.
Sabemos que nadie trabaja en pureza absoluta. Se aplica aquí el mismo posicionamiento que declaramos en nuestro manifiesto: la coherencia total es un horizonte, no un requisito de entrada, y no dejamos que la búsqueda de perfección nos lleve a la inacción. No les exigiremos a nuestros colaboradores una pureza que no nos exigimos a nosotros mismos.
Lo que sí exige esta declaración es lo mismo que se exige a nosotros: transparencia sobre el rol de la IA cuando es protagónica, respeto por los límites que aquí se declaran, y responsabilidad final humana sobre lo entregado.
6. Sustentabilidad tecnológica
La IA tiene una huella ambiental real —energía, agua, materiales críticos, infraestructuras digitales concentradas. No es gratuita ni invisible. La usamos cuando el valor generado lo justifica y evitamos el uso frívolo. Eso forma parte de la coherencia entre lo que investigamos y lo que practicamos.
7. Revisión
Esta declaración se revisa al menos una vez al año. Las herramientas cambian rápido, los criterios menos, pero puede haber matices que actualizar. La versión vigente es siempre la que aparece publicada en esta página.
Fundación Galicia Sustentable · CIF G70193537
Última actualización: mayo de 2026